La Epidermis y las células madre epidérmicas
Las células madre epidérmicas se ubican en la capa basal de la epidermis. Las células madre se dividen para formar nuevas células, que también se dividen y se desplazan lentamente hacia la superficie de la epidermis. Finalmente se descaman de la superficie del estrato córneo o capa más externa de la epidermis.

Propiedades de las células madre

Las células madre es uno de los campos más fascinantes en la biología moderna. Poseen propiedades importantes y sirven como kits de reparación del organismo.

¿Qué son las células madre?
La renovación y la reparación son procesos en constante curso en el organismo humano.

Las células madre adultas proporcionan las células necesarias para este reemplazo y han sido identificadas en más de 20 órganos o tejidos. Dos características clave las posicionan aparte de las células comunes: Se pueden diferenciar en un rango diverso de células especializadas del mismo tejido y tienen la capacidad notable para renovarse y regenerarse a través de la división celular durante la vida de una persona.

Esto hace que las células madre sean especialmente valiosas e importantes en la investigación del cuidado de la piel y la medicina regenerativa.

Células madre en la piel – células madre epidérmicas
Las células madre adultas también están presentes en la capa externa de la piel humana, la epidermis. Estas células se llaman células madre epidérmicas y se encuentran en la capa más interna de la epidermis (capa basal). Aunque su aspecto no difiere del de las otras células de la capa basal, las células madre poseen una función única: Se renuevan constantemente y rejuvenecen la epidermis debido a la formación de nuevos queratinocitos y a la regeneración del tejido dañado ya que sólo estas células tienen la capacidad de dividirse indefinidamente (ver figura).

En la piel joven, la epidermis se renueva completamente aproximadamente cada 4 semanas. Este proceso se enlentece continuamente a medida que envejecemos. El número de células madre de la piel decrece y su vitalidad disminuye. La exposición excesiva de la piel a la radiación UV y un estilo de vida poco saludable (fumar, alcohol) agravan estos efectos en forma considerable, resultando en una piel más delgada y con arrugas más profundas. Se reduce el film hidrolipídico dejando a la piel más seca y menos protegida. Como no se pueden desarrollar nuevas células madre epidérmicas durante la vida de una persona, es muy importante conservar la vitalidad de estas valiosas células y su capacidad de dividirse por el mayor tiempo posible.

Las células madre vegetales protegen las células madre de la pie. ¿Cómo funciona esto?
Cada célula madre contiene factores epigenéticos específicos cuya función es conservar la multipotencia de las células madres y su capacidad de autorrenovación. Los investigadores de Mibelle Biochemistry descubrieron que las células madre vegetales contienen factores epigenéticos similares a los de las células madre humanas. Aplicadas en la forma correcta, tienen un impacto positivo sobre la vitalidad de las células madre de la piel y su correcto funcionamiento.

¿Cómo se puede medir la vitalidad de las células madre epidérmicas?
¿Es posible mejorar la vitalidad de las células madre, conservando la piel con aspecto juvenil por más tiempo? El probar esto es particularmente difícil ya que las células madre epidérmicas en su aspecto son exactamente iguales a las otras células en la capa basal. Sólo el desarrollo de un nuevo método de análisis llamado “progenitor cell targeting”, hace posible aislar células madre de la epidermis humana. Estas células madre epidérmicas pueden cultivarse en placas de Petri utilizando medios de cultivo específicos.

Utilizando este ensayo de cultivo celular, se puede evaluar en el laboratorio una de las propiedades únicas de las células madre, la eficiencia formadora de colonias (CFE). En primer lugar, se siembran dispersiones muy diluidas de células madre epidérmicas en placas de Petri. Cada célula madre vital y saludable se divide formando una colonia de células que es visible al ojo humano y puede ser contada. Las células que han envejecido y se han debilitado no mueren, pero ya no forman tales colonias.

De esta manera los investigadores fueron capaces de demostrar que utilizando células madre vegetales (todos los productos PhytoCellTec™) se obtiene un aumento de la longevidad y la eficiencia formadora de colonias – esencialmente, la vitalidad – de las células madre epidérmicas.